Reclamación por extravío de equipaje (Convenio Montreal):

- Si al llegar al aeropuerto de destino, al pasajero no se le entrega su equipaje facturado, éste deberá acudir de inmediato al mostrador de la oficina Lost & Found para abrir una incidencia, rellenando los datos del denominado “parte de irregularidad de equipaje”. En ese momento, se le pedirá al pasajero la siguiente documentación:

* Billetes de avión.
* Extracto bancario con el cargo de los billetes.
* Adhesivo identificativo de la facturación.

- Salvo que la compañía transportista se lo comunicara al pasajero por escrito en un plazo anterior, para considerarse perdido el equipaje deben haber transcurrido 21 días desde la fecha de apertura del parte de irregularidad. Sin perjuicio de lo anterior, algunas compañías suelen mantener una búsqueda activa del equipaje extraviado hasta que transcurran 100 días desde la fecha de apertura del parte. Transcurrido ese plazo de 100 días, dejan de buscarlo definitivamente, dando por cerrado el expediente al que dio lugar el parte.

- En virtud del Art. 17.2 del Convenio de Montreal, el transportista es responsable por el daño causado en caso de destrucción, pérdida, avería o retraso del equipaje, dentro del límite establecido en el Art. 22.2 Convenio de Montreal, que lo fija en 1.000 derechos especiales de giro (definidos en el Fondo Monetario Internacional) por pasajero, que incluye tanto el daño material como el moral. Dicho límite, fue actualizado, pasando a aumentarse a 1.131 DEG (Secretaría General Técnica del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, BOE 17 diciembre 2010). No obstante, dicho límite se podrá superar en tres supuestos:

1º) Si en el momento de facturar el equipaje el pasajero hubiera realizado la denominada “declaración especial de valor”, abonando si procediera la correspondiente suma suplementaria por ello (Art. 22.2 CM).

2º) Si se demostrara que el daño es el resultado de una acción u omisión del transportista o de sus dependientes o agentes en el ejercicio de sus funciones, con intención de causar daño, o con temeridad y sabiendo que probablemente causaría daño (Art. 22.5 CM), supuesto que muy rara vez se consigue probar de forma fehaciente.

3º) Si en el contrato de transporte se hubiera pactado un límite superior al del Art. 22.2 CM o se hubiera pactado responsabilidad sin sujeción a límite alguno.

- Para un mayor éxito de la reclamación, conviene aportar facturas de los enseres y material que contenía el equipaje y, en su caso, las facturas de los enseres y material que se tuvo que comprar nuevo como consecuencia de la destrucción, pérdida, avería o retraso del equipaje.

- Si la compañía transportista no respondiera de manera extrajudicial, el pasajero podrá instar reclamación ante el Juzgado Mercantil, el cual, en virtud del Art. 22.6 CM, podrá acordar además del principal, una suma que corresponda a todo o parte de las costas y otros gastos de litigio en que haya incurrido el pasajero demandante, inclusive intereses.

A elección del transportista demandante, se podrá dirigir al Juzgado Mercantil del domicilio del transportista o de su oficina principal; al del lugar en que tiene una oficina por cuyo conducto se haya celebrado el contrato; o al del lugar de destino (Art. 33.1 CM).